La evolución de Mia y Sebastian en ‘La La Land’ y el costo de los sueños

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En el lienzo del cine contemporáneo, pocas películas han logrado tejer una narrativa tan cautivadora y compleja como La La Land (2016). Escrita y dirigida por Damien Chazelle, esta obra maestra moderna además de marcar el resurgimiento del género musical, también presenta una intrincada evolución de personajes que trasciende las convenciones cinematográficas tradicionales. En este análisis de detrasdelcine.com, a 7 años del estreno de la película, exploraremos la transformación de los personajes principales, Mia y Sebastian, y cómo sus sueños entrelazados pintan un retrato vibrante de la realidad y la ilusión.

Mia y su sueño de ser actriz

Emma Stone como Mia, en La La Land: ciudad de sueños (2016), dirigida por Damien Chazelle.

Mia, el personaje que le dio el Óscar a Mejor Actriz a Emma Stone, representa el arquetipo del aspirante a artista en Los Ángeles. Desde sus primeros pasos por los estudios hasta su audición desgarradora (esa donde interpreta a Fools Who Dream), la audiencia es testigo de una evolución sutil pero poderosa en sus sueños. Inicialmente, sus aspiraciones se centran en el reconocimiento y la fama, personificando el deseo de encontrar su voz artística en medio del bullicio de la ciudad de las estrellas.

La película, sin embargo, no sigue la trayectoria predecible de la ascensión meteórica de Mia. En cambio, el guion hábilmente introduce obstáculos y desilusiones que desafían sus percepciones iniciales. La decisión de Chazelle de enfrentar a Mia a la realidad cruda, donde las audiciones no siempre llevan al éxito instantáneo, añade complejidad a su arco. Esta elección creativa no solo refleja la lucha realista de los artistas, sino que también sirve como catalizador para la reevaluación de los objetivos de Mia.

El Jazz y las encrucijadas de Sebastian

Ryan Gosling como Sebastian en La La Land (2016)

Ryan Gosling, en el papel de Sebastian, presenta una interpretación brillante de un apasionado músico de jazz. Su viaje se teje con las complejidades del amor y la dedicación a su arte. Al principio, su visión se enfoca en la pureza del jazz, un género que considera en peligro de extinción en la era contemporánea. La nostalgia por una época dorada choca con la realidad económica, llevando a Sebastian a tomar decisiones difíciles en su búsqueda de preservar su pasión.

Las decisiones narrativas estratégicas se manifiestan en el dilema de Sebastian: sacrificar la integridad artística por la estabilidad financiera. Esta elección de involucrarse en proyectos comerciales contrasta con su idealismo inicial, forzándolo a reconsiderar la esencia misma de su conexión con la música. La evolución de Sebastian se convierte en una danza compleja entre la fidelidad a sus raíces y la adaptación a las demandas de la realidad.

Reflejos en la relación: La sinfonía de Mia y Sebastian

Ryan Gosling como Sebastian y Emma Stone como Mia en La La Land (2016)

La relación entre Mia y Sebastian en La La Land sirve como el telón de fondo perfecto para la evolución individual de ambos personajes. La coreografía de sus encuentros y desencuentros refleja los cambios en sus perspectivas y aspiraciones. Las decisiones narrativas, como la separación física y las elecciones profesionales divergentes, añaden drama a la trama y también arrojan luz sobre las complejidades de balancear el amor y la búsqueda de los sueños.

El filme culmina en un epílogo emocionalmente cargado que, si bien rompe con las convenciones del típico final feliz, resuena con una sinceridad conmovedora. Mia y Sebastian, a pesar de sus rutas individuales, se entienden mutuamente en un nivel más profundo, aceptando que algunas veces, los sueños pueden evolucionar y separar caminos, pero el amor perdura en la memoria.

La La Land se eleva más allá de la categoría de musical romántico para ofrecer una exploración genuina de la evolución de los sueños y aspiraciones de sus protagonistas. La maestría de Chazelle en la narrativa y la dirección, junto a las actuaciones Stone y Gosling, dan como resultado una obra que no solo deleita los sentidos, sino que también invita a la reflexión sobre la naturaleza misma de perseguir los deseos del corazón en un mundo tan complejo.

Puedes ver La La Land en Star+ y Prime Video.