Final explicado de ‘Barbie’: Entre la perfección y la autenticidad

Barbie, la icónica muñeca de moda de Mattel, ha cautivado a generaciones de niñas con su glamuroso estilo de vida y su imagen aspiracional. Pero en la innovadora adaptación cinematográfica de Greta Gerwig, que ya está disponible en HBO Max, Barbie adquiere una nueva dimensión, explorando temas de identidad, elección y las complejidades de la feminidad. El final de Barbie es una culminación del viaje del personaje que invita a la reflexión y deja al público con mucho que analizar y contemplar.

La historia entrelaza hábilmente influencias de clásicos del cine como The Truman Show y PlayTime de Jacques Tati en un universo de plástico que oscila entre la fantasía y la realidad. Lo que comienza como una sátira de la perfección manufacturada de Barbie se transforma en una conmovedora exploración de la identidad. El dilema central surge cuando la Barbie estereotipo, interpretada por la talentosa Margot Robbie, debe decidir entre la vida aparentemente perfecta pero limitada de Barbieland y la realidad imperfecta pero auténtica de Los Ángeles.

Gerwig, en colaboración con Noah Baumbach, introduce subversiones inesperadas que critican con humor los propios vínculos de la película con la marca Mattel. En particular, el Ken de Ryan Gosling abraza cómicamente nociones erróneas del patriarcado, creando un surrealista gobierno de marionetas en Barbieland Kenland. El conflicto subsiguiente, liderado por Barbie, refleja un levantamiento feminista contra las fuerzas opresoras.

Ryan Gosling y Margor Robbie en la película Barbie.

¿Qué pasó al final de Barbie?

Entre risas y sátiras, la película da un giro sincero cuando la Barbie de Margot Robbie se da cuenta de que su existencia idealizada carece de autenticidad. Gerwig describe hábilmente la evolución emocional de Barbie, retratándola como algo más que una figura de plástico. El momento crucial de la película llega cuando Ruth Handler, su creadora, interpretada por Rhea Perlman, le plantea una elección. Ruth le habla a Barbie sobre la opción de quedarse en Barbieland, donde seguiría encarnando la versión perfecta e idealizada de la feminidad, o aventurarse en el mundo real como humana, con todas sus imperfecciones y complejidades.

Finalmente, Barbie decide aceptar la desordenada realidad de la vida y abandonar los muros de Barbieland. Al elegir convertirse en humana, Barbie reconoce que la vida no siempre es perfecta, pero está llena de experiencias genuinas, emociones y crecimiento personal. “Ser humano puede ser bastante incómodo. Inventan cosas, como el patriarcado o Barbie, solo para sobrellevar lo incómodo que es”, bien explica Ruth Handler a Barbie.

Margot Robbie y Rhea Perlman en el final de Barbie (2023)

En la escena final de la película, Barbie, ahora Barbara Handler, visita al ginecólogo, simbolizando así su aceptación de las realidades de la vida femenina. Significa alejarse de la imagen idealizada de la perfección y reconocer que aceptar su propio cuerpo, con defectos y todo, es una parte crucial de la autoaceptación. La decisión de Barbie de afrontar los retos y las alegrías de la vida es una aserción del poder de su crecimiento personal.

¿Qué significa el final de Barbie?

El final de Barbie es una exploración magistral de la identidad, la elección y las complejidades de la feminidad. A través del viaje de Barbie, asistimos a la transformación de un personaje que se libera de las expectativas sociales y abraza su auténtico yo. La película desafía las nociones convencionales de perfección y destaca la belleza de la imperfección. Sirve como poderoso recordatorio de que la naturaleza desordenada e impredecible de la vida es lo que la hace verdaderamente significativa.

La historia de la Barbie de Margot Robbie deja en el público una sensación de empoderamiento y un renovado aprecio por las complejidades de la feminidad. Barbie ha pasado de ser un simple juguete a convertirse en un símbolo de progreso, inspirando a generaciones de niñas a soñar a lo grande.

Margot Robbie en el final de Barbie (2023)

En esencia, el film de Barbie es algo más que un nostálgico éxito de taquilla: se convierte en una reflexión sobre el feminismo y el cambiante panorama de los ideales sociales. La delicadeza de la directora Gerwig consigue que Barbie, una vez confinada al reino de las fantasías infantiles, se convierta en un símbolo de resistencia y autodescubrimiento, desafiando tanto al personaje como al público a reimaginar lo que significa ser verdaderamente humano.

Así pues, celebremos el final de Barbie como una experiencia cinematográfica que invita a la reflexión y nos empodera, recordándonos a todos que debemos aceptar nuestras imperfecciones y vivir la vida con autenticidad.

Barbie está disponible para ver en streaming en HBO Max.