La hipótesis de Sapir-Whorf en Arrival: cómo el lenguaje determina nuestra realidad

¿Qué pasaría si aprendiéramos un idioma que nos permitiera percibir el tiempo de forma diferente? ¿Podríamos cambiar nuestro destino con solo cambiar la forma en que hablamos? Estas son algunas de las preguntas que plantea la película de Denis Villeneuve Arrival, basada en el relato “La historia de tu vida” de Ted Chiang, y que exploran la relación entre el lenguaje y la realidad desde la perspectiva de la hipótesis de Sapir-Whorf.

¿Qué es la hipótesis de Sapir-Whorf?

Una suposición del campo de la lingüística. Plantea la tesis de que el lenguaje que hablamos ejerce una influencia significativa en nuestra manera de concebir, sentir y actuar en el mundo. De acuerdo con esta hipótesis, cada idioma se erige como un prisma a través del cual percibimos y categorizamos nuestra realidad, conformando así nuestra visión del mundo. Por consiguiente, se argumenta que aquellos que se comunican en lenguajes diversos poseen enfoques distintos para comprender y experimentar el entorno.

En la película Arrival, la protagonista, Louise Banks (personaje de Amy Adams), una lingüista de renombre, es reclutada por las fuerzas armadas para establecer una comunicación con seres extraterrestres que han arribado a la Tierra. Estos alienígenas se expresan a través de un idioma completamente ajeno al nuestro, el cual se caracteriza por emplear símbolos circulares que encapsulan conceptos completos. Al adentrarse en la adquisición de este nuevo lenguaje, Louise empieza a vislumbrar el futuro, lo que la lleva a cuestionar su percepción tradicional del tiempo y de la causalidad.

La narrativa, en consecuencia, explora la concepción de que el lenguaje no solo representa una herramienta comunicativa, sino que también constituye un instrumento fundamental para la construcción activa de nuestra realidad. La adopción de un nuevo idioma nos capacita para acceder a una perspectiva inédita del mundo, y potencialmente, para modificarlo. Esta noción resulta intrigante, no obstante, ¿qué grado de certeza ostenta?

La hipótesis Sapir-Whorf ha suscitado debates y controversias desde su formulación en el siglo XX. Algunas investigaciones han hallado pruebas de que el idioma que empleamos puede influir en nuestra memoria, atención, percepción de los colores, la disposición espacial y nuestro proceso de razonamiento. Sin embargo, otros estudios han cuestionado estos descubrimientos o los han atribuido a factores culturales o cognitivos subyacentes.

Es esencial destacar que la hipótesis Sapir-Whorf se presenta en diversas manifestaciones. Por un lado, existe la versión robusta o determinista, que sostiene que el idioma determina de manera absoluta nuestra cognición y que no podemos concebir nada que no esté expresado en nuestro lenguaje. Esta perspectiva, reflejada en Arrival, ha sido objeto de críticas por su radicalismo y aparente improbabilidad.

Por otro lado, encontramos la versión más tenue o relativista, que postula que el lenguaje influye parcialmente en nuestra percepción del mundo, pero que podemos adaptarnos a diferentes perspectivas mediante el aprendizaje o la traducción. Esta interpretación es más moderada y goza de mayor aceptación entre los lingüistas contemporáneos.

En síntesis, la hipótesis de Sapir-Whorf es una teoría apasionante y provocativa, aunque innegablemente compleja y objeto de controversia. Arrival nos invita a reflexionar sobre la poderosa influencia del lenguaje en la configuración de nuestra comprensión y vivencia de la realidad. No obstante, es imperativo que ejerzamos un juicio crítico y estemos conscientes de los límites y las implicaciones de esta hipótesis. El lenguaje representa una parte fundamental de nuestra identidad y cultura, aunque no constituye la única faceta que nos define como seres humanos.