Ryan Gosling estrenó tres nuevas versiones de “I’m Just Ken”; incluido un villancico

Con la llegada de las fiestas navideñas, Ryan Gosling y Mark Ronson han sorprendido a sus fans con un regalo festivo: una nueva versión del entrañable número musical I’m Just Ken de la banda sonora de Barbie. Gosling, nominado al Globo de Oro al mejor actor de reparto, también ha publicado un EP navideño titulado Ken The EP, que incluye tres nuevas versiones del ya icónico tema de Barbie.

El EP incluye una versión navideña, alegremente bautizada como “Merry Kristmas Barbie”, con un arreglo de batería amplificado y unos coros inconfundibles que añaden un toque festivo al tema original. Además de esta versión, los fans también pueden disfrutar de una interpretación acústica titulada “In My Feelings Acoustic” y una variante bailable nombrada como “Purple Disco Machine Cover”.

“I’m Just Ken” ha demostrado ser un hit en las listas de éxitos, alcanzando el top 5 en el ranking Hot Rock & Alternative Songs de Billboard y acumulando más de 100 millones de streams globales. La popularidad de la canción contribuyó a que Barbie obtuviera 9 nominaciones a los Globos de Oro de 2024, convirtiéndola en la película más nominada de esta temporada. El propio tema I’m Just Ken ha obtenido una nominación a la Mejor Canción Original.

En una entrevista con Rolling Stone, la directora Greta Gerwig arrojó luz sobre la evolución orgánica de “I’m Just Ken”. La canción surgió como un esfuerzo de colaboración entre Ronson y Andrew Wyatt, inspirado por la era del glam-rock y la teatralidad de artistas como Meat Loaf. Gosling, que inicialmente no estaba previsto que cantara en la película, se convirtió en parte integrante de la banda sonora, aportando su voz para sorpresa de muchos.

Ronson, por su parte, habló en su cuenta de Instagram sobre la experiencia de trabajar con Gosling: “Grabamos esta canción por primera vez en marzo de 2022 en un estudio del norte de Londres llamado Eastcote. Nunca había visto a Ryan y me quedé un poco sorprendido cuando entró en este estudio sin adornos donde los Clash grabaron discos. Seamos realistas, llevaba muchos años disfrutando de su trabajo. Tomamos una taza de té para conocernos y nos dirigimos a la sala de control”.

“Me informaron de que tenía dos horas antes de que tuviera que volver a un agotador ensayo en el plató, así que ya me sentía con fuerzas. Andrew y yo habíamos escrito una canción con diferentes secciones, una serie de modulaciones y la voz era bastante desquiciada en algunos momentos. Bueno, solo hicieron falta 2 o 3 tomas de calentamiento para darme cuenta de que no solo iba a ser capaz de manejar la voz, sino que iba a superar con creces cualquier cosa que Andrew y yo hubiéramos podido esperar”, relató el productor y compositor.