‘El Exorcista del Papa’: Cuando una película de terror se queda corta

El género de terror siempre ha tenido sus altibajos, con algunas películas que dejan una impresión duradera y otras que se desvanecen en la oscuridad. En el caso de El exorcista del Papa, dirigida por Julius Avery, parece caer en esta última categoría. A pesar de su intrigante premisa y de contar con la participación del oscarizado Russell Crowe, la cinta no alcanza su potencial, recurriendo a manidos del terror y a decisiones cuestionables.

Una fórmula familiar

El exorcista del Papa intenta inspirarse en las experiencias reales del padre Gabriele Amorth, exorcista jefe del Vaticano durante 30 años. Sin embargo, rápidamente se hace evidente que la película se desvía hacia el terreno de la fantasía, basándose en clichés del género muy trillados. La narración sigue de cerca una fórmula que se ha empleado en innumerables filmes de terror, incluyendo la posesión de un niño pequeño y los subsiguientes esfuerzos para expulsar a la entidad demoníaca.

Uno de los principales defectos de El exorcista del Papa es su dependencia de elementos ofensivos y derivados. La historia presenta a un niño poseído, Henry, que tiene un comportamiento perturbador y explícito, un recurso que se ha vuelto obsoleto y desagradable para el público moderno. Así mismo, el largometraje reduce a sus personajes femeninos a seres maternales o sexuales, recurriendo a la blasfemia gratuita.

La película no consigue dar un nuevo enfoque a las historias de exorcismos, y las acciones y reacciones de los personajes parecen, a menudo, forzadas e inexplicables; su trama está más preocupada por dar un golpe de efecto que por elaborar una narración convincente.

El Exorcista del Papa

Russell Crowe no es suficiente

El exorcista del Papa toma una serie de decisiones cuestionables, desde la escritura hasta el desarrollo de los personajes. Incluso la actuación de Russell Crowe, aunque carismática, no consigue elevar el mediocre material de la película. El personaje de Crowe, el Padre Amorth, intenta inyectar humor en los momentos más sombríos, pero el diálogo resultante se siente fuera de lugar y torpe.

Es una película de terror que no da en el blanco, basándose en una fórmula cansada y tácticas de miedo ineficaces. A pesar del potencial inherente a su premisa, la obra no logra ofrecer una experiencia satisfactoria y genuinamente aterradora. En una época en la que el género está prosperando y ofreciendo sustos frescos e innovadores, El exorcista del Papa se queda corta.

¿Dónde ver El Exorcista del Papa?

Tráiler

Si quieres ver El exorcista del Papa, en Latinoamérica, está disponible en HBO Max; en España, a través de Movistar+.