Reseña de ‘Los Juegos del Hambre: Balada de pájaros cantores y serpientes’ (2023)

En el universo distópico de Panem, donde Los Juegos del Hambre cautivaron al público en su día, surge una precuela que sigue las ominosas raíces del despiadado líder, Coriolanus Snow. Balada de pájaros cantores y serpientes, dirigida por el responsable de la saga original, Francis Lawrence, nos traslada 64 años antes de los acontecimientos de la icónica tetralogía, ofreciendo un desconcertante vistazo a la formación del truculento espectáculo que definió una época.

La quinta película de este universo abre un convincente discurso sobre la relevancia de los Juegos del Hambre en un mundo que lucha contra la guerra y las fracturas sociales. La precuela presenta un Panem en el que la élite del Capitolio se ha vuelto indiferente al espectáculo anual que una vez sirvió como sombrío recordatorio de la rebelión. Tras una guerra reciente, los juegos siguen siendo más un castigo que un espectáculo, lo que sienta las bases de una narración que explora los oscuros orígenes de esta tradición distópica.

Tom Blyth y Rachel Zegler en 'Los Juegos del Hambre: Balada de pájaros cantores y serpientes' (2023)

A diferencia de sus predecesoras, la Balada de pájaros cantores y serpientes se distingue por un enfoque narrativo íntimo y aterrizado, que revela una ciudad fantasma que despierta de la pesadilla de la guerra. Los guionistas Michael Arndt y Michael Lesslie tejen una historia que se sostiene por sí misma, atrayendo al público a un lugar que aún no ha desplegado todo su potencial distópico. El hecho de que la película se centre en los privilegiados estudiantes de la Academia encargados de guiar a los tributos aporta una nueva perspectiva y permite comprender la sanguinaria dinámica que subyace a los Juegos.

La narración central gira en torno al joven Coriolanus Snow, interpretado por el fascinante Tom Blyth. La interpretación de Blyth es cautivadora, ya que describe la evolución de Snow desde un huérfano sin recursos hasta un tirano autocrático. El filme de Lawrence ahonda en la corrupción de Snow, intentando desentrañar el imperativo moral que se esconde tras su ansia de poder. Aunque el guion, hiperfiel en ocasiones a la obra de Suzanne Collins, pisa con cautela, el intento de rastrear la sociopatía de Snow hasta sus raíces eleva esta entrega por encima de sus predecesoras.

Rachel Zegler brilla como Lucy Gray Baird, el tributo femenino del Distrito 12. La actuación de Zegler, una fascinante mezcla de coraje sureño y terror con los ojos muy abiertos, añade profundidad al largometraje. La química entre Blyth y Zegler impulsa la narración, inyectando vida a la compleja dinámica entre mentor y tributo.

El reparto secundario, que incluye a Viola Davis, Peter Dinklage y Jason Schwartzman, ofrece interpretaciones sobresalientes. Davis, en particular, domina la pantalla con malévola brillantez como Presidenta Gaul, mientras que el retrato de Schwartzman sobre Lucky Flickerman proporciona un alivio cómico con un matiz desalmado.

Aunque el espectáculo de Los Juegos del Hambre en sí puede flaquear, luchando por encontrar un equilibrio tonal, la película lo compensa con un brusco giro en su acto final. La narrativa cambia de marcha, permitiendo que Blyth y Zegler brillen, apoyados por un elenco que abraza el absurdo del Capitolio.

'Los Juegos del Hambre: Balada de pájaros cantores y serpientes (2023)

En conclusión, The Ballad of Songbirds & Snakes se presenta como una adición cautivadora y original a la franquicia de Los Juegos del Hambre. Navega por las complejidades de su mundo distópico con delicadeza, ofreciendo una nueva perspectiva sobre los orígenes de los Juegos. Con actuaciones estelares, una narrativa rica y un enfoque en las complejidades del poder y la corrupción, esta precuela da nueva vida a un universo familiar, demostrando que los The Hunger Games todavía tienen una historia convincente que contar.

Los Juegos del Hambre: Balada de pájaros cantores y serpientes (2023) está disponible ahora mismo en las salas de cine de Latinoamérica y el mundo.